AEBOX/Vicente Campos/–El excampeón mundial del peso pesado, Joseph Parker, atraviesa uno de los momentos más delicados de su carrera tras haber dado positivo por cocaína en un control antidopaje. El púgil neozelandés, de 33 años, registró el resultado adverso en la prueba realizada el día previo a su combate contra Fabio Wardley, celebrado el pasado 26 de octubre.
El análisis fue llevado a cabo por la Agencia Voluntaria Antidopaje (VADA), dentro del protocolo habitual para peleas de alto nivel. Según se ha podido saber, la sustancia detectada corresponde a cocaína de uso recreativo, y no a ningún agente asociado a la mejora del rendimiento.
Posibles sanciones
A raíz de esta infracción, Parker podría enfrentarse a diversas medidas disciplinarias. Las sanciones por este tipo de casos oscilan entre una suspensión máxima de dos años y un castigo mínimo que podría reducirse a tres meses, dependiendo de las circunstancias particulares y de la colaboración del deportista.
La decisión final recaerá sobre UK Anti-Doping (UKAD) y la Junta de Control de Boxeo Británica (BBBC), organismos encargados de evaluar la naturaleza del caso y determinar el castigo definitivo. Por el momento, UKAD aún no ha realizado una fase preliminar y deberá iniciar su propia investigación independiente. VADA, por su parte, ya notificó el resultado adverso a Queensberry Promotions.
El caso ha generado una notable atención mediática, y tanto VADA como los promotores de Parker y la BBBC han recibido solicitudes de información adicional.
Precedentes en el deporte
Los antecedentes relacionados con la presencia de cocaína en controles antidopaje muestran sanciones muy dispares. En 2019, el boxeador Liam Cameron fue castigado con cuatro años de suspensión tras dar positivo por benzoilecgonina, un metabolito de la cocaína.
En contraste, otros casos recientes han recibido castigos mucho menores, como el del jugador de rugby Adam Rusling, sancionado con solo tres meses en 2024 por cocaína y MDMA.
Un futuro incierto para Joseph Parker
Antes de este episodio, Parker aún se mantenía bien posicionado para aspirar a una futura oportunidad contra el campeón indiscutible de los pesos pesados, Oleksandr Usyk. Sin embargo, su derrota ante Wardley en el O2 Arena ya había frenado ese objetivo, y el positivo por cocaína añade ahora un obstáculo mucho mayor.
El neozelandés reinó como campeón mundial entre 2016 y 2018, hasta que perdió su cinturón ante Anthony Joshua en Cardiff. Este nuevo revés supone un duro golpe para sus aspiraciones y deja su continuidad en la élite del boxeo rodeada de dudas.


