AEBOX/Vicente Campos/–Lamont Roach Jr. volvió a vivir una noche frustrante. Por segunda vez consecutiva, el estadounidense realizó una actuación que le daba argumentos de sobra para llevarse la victoria… pero nuevamente los jueces no vieron lo mismo. Su duelo ante Isaac “Pitbull” Cruz, en su debut en el peso superligero, terminó en un empate mayoritario que dejó a gran parte del público con la sensación de que el ganador había sido otro.
El combate, celebrado en el Frost Bank Center de San Antonio, fue intenso desde el inicio. Roach, que subía por segunda vez seguida de categoría tras su igualado duelo con Gervonta Davis en marzo, mostraba claramente un mayor tamaño y una técnica más pulida. Cruz, como acostumbra, compensó la desventaja física con su agresividad característica, lanzándose a por él desde la campana inicial.
Un combate que pudo decantarse para Roach
Roach aceptó el intercambio desde el primer asalto, quizás más de lo aconsejable, lo que permitió al “Pitbull” encontrar hueco para sus ganchos de izquierda. En el tercer asalto llegó el momento más crítico para el estadounidense: un gancho pleno al mentón lo hizo tocar la lona con la mano, produciéndose la caída oficial.
Pese al golpe, Roach reaccionó con templanza. A partir del cuarto asalto comenzó a imponer su boxeo: movimientos sutiles, precisión en el jab y golpes limpios al contragolpe que frenaron los avances de Cruz. De hecho, varias fases del duelo se vieron interrumpidas por constantes amarres, algunos incluso provocados por el propio Cruz, quien además fue advertido por golpes bajos y perdió un punto por sujetar y golpear.
El tramo final fue para Roach
Desde el séptimo asalto, el público dejó notar su descontento ante la falta de acción fluida, pero Roach consiguió mantener su plan: controlar la distancia, evitar riesgos innecesarios y sumar asaltos mediante el boxeo más ordenado de la noche.
En los últimos rounds, especialmente el octavo, noveno y décimo, la balanza parecía inclinarse claramente hacia él. Cruz, sorprendentemente, llegó incluso a adoptar un rol más móvil, casi teatral, como si buscara calmar su frustración ante la precisión del rival.
Roach cerró mejor el combate, manteniéndose firme incluso cuando Cruz logró estremecerlo en el undécimo asalto. En el último capítulo, ambos salieron a dejarlo todo, pero fue el estadounidense quien conectó los golpes más claros, apagando la ofensiva del mexicano.
Un veredicto que dejó a todos desconcertados
La lectura de tarjetas volvió a ser un déjà vu doloroso para Roach:
- Un juez dio 115-111 para Cruz, una puntuación muy criticada.
- Los otros dos jueces marcaron 113-113, decretando el empate.
Mientras Cruz celebraba ante su público, Roach volvía a quedarse sin una decisión favorable, igual que meses atrás ante Gervonta Davis. El estadounidense abandonó el ring sin título, sin ventaja en negociaciones futuras, pero con una nueva ola de simpatía entre los aficionados que consideran que mereció más.
En su esquina, la sensación era clara: la pelea había estado en su mano y, aun así, se le escapó nuevamente.
Aunque ambos peleadores mostraron su descontento con el fallo, la opinión general entre prensa y aficionados apuntó a un mejor desempeño de Roach, que nuevamente se marcha con un sabor amargo… y la certeza de que deberá seguir demostrando, una vez más, lo que sobre el ring ya dejó claro.


