AEBOX/Gonzalo Campos
Que pase el siguiente. Tras su contundente defensa del campeonato de Europa del peso superligero el pasado sábado, el vizcaíno Jon Fernández (29-3, 22 KO) ya conoce quién será el próximo en intentar destronarle. El aspirante oficial designado por la European Boxing Union es Charlemagne Metonyekpon (18-2, 1 KO), boxeador nacido en Benín y nacionalizado italiano.
La actuación del campeón volvió a confirmar el excelente momento que atraviesa. Jonfer controló el combate con autoridad, manejó la distancia con inteligencia y fue imponiendo su boxeo con la serenidad de un púgil plenamente maduro. Más que una pelea de desgaste, fue una demostración de control.
La sensación que dejó la defensa fue clara: Jonfer está hoy claramente por encima del nivel del circuito europeo.
El combate frente a Somay Bilal (18-2, 0 KO) fue además una defensa voluntaria del cinturón europeo, lo que permitió al campeón elegir rival dentro del ranking continental. Superado ese compromiso con claridad, el reglamento de la EBU marca ahora el siguiente paso: la defensa obligatoria frente al aspirante oficial.
Ese nombre es Charlemagne Metonyekpon (18-2, 1 KO).
El púgil nacido en Benín ha desarrollado prácticamente toda su carrera profesional en Italia, donde se proclamó campeón nacional del peso superligero antes de conquistar también el cinturón WBC Mediterráneo, lo que le permitió ganar posiciones dentro del panorama continental.
Su trayectoria reciente muestra un boxeador acostumbrado a combates largos y muy igualados. En noviembre del pasado año logró una victoria importante frente al invicto José Rivas (12-1), mientras que también protagonizó un combate muy cerrado frente a Armando Casamonica (14-1) por el cinturón EBU Silver, que terminó perdiendo por decisión dividida. También sumó una victoria ajustada ante Mohamed Kani (23-4) en otro combate disputado a doce asaltos.
Hay un dato que define perfectamente el perfil del aspirante: solo un nocaut en sus 18 victorias. Metonyekpon es un boxeador que construye prácticamente toda su carrera a los puntos. De hecho, todas sus victorias salvo una han llegado por decisión, lo que refleja un estilo basado en el trabajo constante y el ritmo de combate más que en la pegada.
Ese contraste dibuja con bastante claridad el tipo de pelea que podría producirse si la defensa obligatoria se concreta.
Metonyekpon necesitará imponer ritmo y volumen de golpeo para mantenerse competitivo, mientras que Jon Fernández (29-3, 22 KO) cuenta con herramientas muy diferentes: velocidad, precisión y una pegada que sí ha demostrado marcar diferencias dentro del peso superligero.
El choque enfrenta dos perfiles muy distintos: volumen frente a precisión, resistencia frente a capacidad de daño.
La EBU ha fijado la subasta del combate para el próximo 14 de abril, aunque hasta esa fecha ambas partes tienen margen para negociar un acuerdo que permita organizar la pelea sin necesidad de llegar a la puja.
Según nos explica Óscar Zardain, mánager de Jonfer, el equipo del campeón trabaja precisamente en esa dirección. La intención es negociar con el equipo italiano para llevar la pelea a Bilbao y convertir la defensa obligatoria en el eje de una gran velada.
“Nuestra idea es negociar con los italianos para traer el combate a Bilbao”, nos comenta Zardain.
El plan pasa por organizar junto a Urtxi Matia, de Kamikaze Promotions, una gran noche de boxeo vasco en la que Jonfer defienda su cinturón europeo y en la que también participen otros nombres destacados del panorama local como Jokin García o Jon Míguez, además de otros representantes del boxeo vasco.
Si las negociaciones prosperan antes de la fecha límite, Bilbao podría volver a convertirse en escenario de una gran velada europea.
Por ahora, el reglamento marca el siguiente paso.
Que pase el siguiente.
Y ese siguiente se llama Charlemagne Metonyekpon (18-2, 1 KO).


