AEBOX/Vicente Campos/–El fenómeno de La Velada del Año VI sigue evolucionando y cada vez deja menos espacio para la improvisación. Lo que comenzó como un espectáculo entre creadores de contenido ha dado paso a un formato donde la preparación adquiere un papel protagonista. Los y las influencers ya no solo entrenan: buscan rodearse de profesionales del boxeo para competir con garantías.
Un ejemplo claro es el de Samy Rivers, quien ha decidido dar un salto de calidad en su preparación entrenando junto al equipo de Saúl Álvarez, bajo la dirección de Eddy Reynoso. Su presencia en el entorno del Team Canelo no es casual: responde a una tendencia cada vez más extendida entre los participantes del evento.
Preparación profesional para un evento global
Detrás de esta evolución está el crecimiento del propio evento impulsado por Ibai Llanos. Con millones de espectadores y una repercusión mediática internacional, la exigencia ha aumentado notablemente. Ya no basta con subirse al ring: hay que rendir.
Por eso, cada vez más participantes buscan entrenadores, sparrings y equipos técnicos de alto nivel. El objetivo es doble: ofrecer un mejor espectáculo y ganar credibilidad dentro de un entorno que, poco a poco, se acerca a los estándares del boxeo profesional.
El caso de Samy Rivers
En este contexto, Samy Rivers representa perfectamente esta nueva etapa. La mexicana no solo llega con experiencia previa en el evento, sino que afronta su próximo combate con una preparación mucho más estructurada.
Su paso por el Team Canelo refleja un cambio de mentalidad: disciplina, trabajo técnico y adaptación a un ritmo de entrenamiento propio de boxeadores profesionales. Todo ello con la vista puesta en su próximo enfrentamiento ante RoRo Bueno, en un duelo que llega con historia previa y expectativas elevadas.
Del entretenimiento al rendimiento
El crecimiento del boxeo de influencers responde a una lógica clara: el público exige cada vez más. La narrativa, el espectáculo y la conexión con la audiencia siguen siendo clave, pero ahora se suma un factor imprescindible: el rendimiento sobre el ring.
En ese sentido, figuras como Samy Rivers están marcando el camino, demostrando que es posible combinar exposición mediática con preparación seria. Entrenar junto a boxeadores de élite ya no es una excepción, sino parte de una nueva norma.
Sevilla, escenario del salto definitivo
El Estadio La Cartuja será el escenario donde se pondrá a prueba esta evolución. Allí, los protagonistas no solo competirán entre sí, sino también contra las expectativas de un público global.
La Velada del Año ya no es solo un evento viral. Es un escaparate donde los influencers buscan demostrar que, con preparación adecuada, pueden acercarse al nivel competitivo del boxeo real. Y casos como el de Samy Rivers dejan claro que esa transformación ya está en marcha.


