AEBOX/Gonzalo Campos
La madrileña derrotó por decisión unánime a la mexicana Keyla Yesenia Jiménez Sosa en el Hipódromo de la Zarzuela de Madrid y conquistó el cinturón mundial WBA Youth del peso mínimo tras la actuación más completa de su carrera profesional
El Hipódromo de la Zarzuela de Madrid fue escenario este viernes de una gran noche para el boxeo femenino español. Allí, la invicta madrileña Cintia Sánchez conquistó el título mundial WBA Youth del peso mínimo al imponerse por decisión unánime a la mexicana Keyla Yesenia Jiménez Sosa después de diez intensos asaltos de gran ritmo, calidad técnica y emoción.
La decisión de los jueces fue favorable a la española por 96-94, 98-92 y 98-92, puntuaciones que reflejaron una pelea competitiva y exigente, pero en la que Sánchez supo imponer su mayor precisión, inteligencia táctica y dominio de la distancia frente a una rival que nunca dejó de buscar el combate.
La pelea arrancó con un primer asalto de estudio, equilibrado y con ambas boxeadoras tomando referencias. La mexicana dejó claro desde el principio que no había viajado a Madrid para especular y comenzó a presionar con intensidad, tratando de imponer un ritmo elevado desde los primeros compases.
Fue en el segundo episodio cuando la madrileña empezó a mostrar sus credenciales. Sánchez encontró la distancia adecuada y comenzó a conectar las manos más claras de la pelea, exhibiendo un boxeo preciso y elegante que empezó a marcar diferencias.
La reacción de Jiménez no tardó en llegar. La mexicana elevó la presión durante el tercer asalto, obligando a Sánchez a trabajar con intensidad y logrando equilibrar las acciones en uno de los episodios más competidos de la contienda.
A partir de ahí llegó probablemente el mejor tramo de la campeona. Durante los asaltos cuarto, quinto y sexto, Cintia Sánchez ofreció una auténtica lección de boxeo a la contra. La madrileña castigó una y otra vez las entradas de la mexicana, anticipando sus movimientos y aprovechando cada espacio para conectar los golpes más limpios y efectivos.
Jiménez mantuvo en todo momento una actitud encomiable. Nunca dejó de avanzar ni de lanzar manos, pero se encontró frente a una rival que manejó la distancia con maestría y supo convertir cada intento ofensivo de la visitante en una oportunidad para puntuar.
«Keyla Jiménez llegó a Madrid para ganar. Su presión constante y su valentía obligaron a Cintia Sánchez a ofrecer la mejor versión de su carrera profesional.»
El séptimo asalto volvió a mostrar una gran competitividad. Aunque las acciones resultaron más equilibradas, Sánchez continuó encontrando la distancia adecuada para penalizar las entradas de la mexicana y salir con ventaja de la mayoría de los intercambios.
La pelea entró en una fase de enorme exigencia física durante los dos asaltos siguientes. En el octavo, la madrileña pareció administrar esfuerzos después del gran desgaste acumulado, mientras que Jiménez vació el depósito buscando recortar diferencias en las cartulinas. La mexicana logró mantener la igualdad en numerosos pasajes del asalto gracias a su constante iniciativa.
El noveno capítulo fue probablemente el mejor de la visitante. Más fresca y acertada que en momentos anteriores, Jiménez encontró algunos de sus mejores golpes de la noche y obligó a Sánchez a contemporizar y gestionar energías de cara al asalto definitivo.
Pero cuando llegó el momento decisivo apareció nuevamente la mejor versión de la madrileña.
Lejos de limitarse a administrar una posible ventaja, Cintia Sánchez firmó un magnífico décimo asalto. Recuperó el control de la distancia, volvió a conectar las acciones más claras y cerró la pelea con autoridad, despejando cualquier duda sobre el desenlace del combate.
La victoria supone el mayor éxito de la todavía joven carrera profesional de la madrileña. Más allá de la conquista del cinturón mundial WBA Youth, Sánchez dejó sobre el ring una sensación muy positiva por la forma en que resolvió una prueba de enorme exigencia.

La mexicana Keyla Yesenia Jiménez Sosa confirmó durante toda la noche que su presencia en Madrid respondía a mucho más que una simple oportunidad internacional. Peleó cada segundo del combate, presionó sin descanso y obligó a la española a mantenerse concentrada hasta el último minuto.
Precisamente por ello adquiere aún más valor la actuación de la nueva campeona. Ante la rival más exigente de su trayectoria profesional, Cintia Sánchez respondió con un boxeo de primer nivel, una notable madurez táctica y una serenidad impropia de una púgil que apenas afrontaba su cuarto combate profesional.
Con el cinturón WBA Youth ya en su poder y manteniendo una progresión constante desde su debut, la madrileña dio un paso adelante muy importante en su carrera. Si continúa evolucionando a este ritmo, no sería descabellado pensar que en apenas un par de combates pueda comenzar a mirar de frente hacia los títulos europeos. El futuro sigue sonriendo a una boxeadora que este viernes superó con brillantez un auténtico desafío mexicano.


