AEBOX/Sandra Muñoz/–La velada celebrada en el Gimnasio Tijuana de La Zubia dejó grandes momentos para los aficionados al boxeo, pero si hubo dos nombres que sobresalieron por encima del resto fueron los de José Megías «Cananeo Jr.» y Pablo Molina, ambos integrantes del VS Boxing Granada que dirige Víctor Segura.
Cananeo Jr. volvió a demostrar por qué está considerado como uno de los jóvenes talentos con mayor proyección del boxeo andaluz. El granadino ofreció una auténtica exhibición frente a un rival físicamente superior, con mayor altura y alcance, circunstancia que no le impidió dominar el combate de principio a fin.
Desde el primer asalto, Megías impuso un ritmo altísimo, moviéndose con inteligencia, esquivando golpes y conectando con precisión tanto en la larga como en la media distancia. Su repertorio técnico fue tan amplio como efectivo. Cambios de altura, fintas constantes y una lectura impecable del combate permitieron al joven púgil desarbolar por completo a su adversario.
Especialmente llamativa fue su capacidad para engañar al rival. Cuando este comenzaba a anticipar sus ataques, Cananeo modificaba inmediatamente los patrones de golpeo, alternando ataques arriba y abajo con una naturalidad impropia de su edad. El resultado fue una de las mejores actuaciones que se le recuerdan sobre un ring y, para muchos de los presentes, la mejor de su todavía corta trayectoria deportiva.
Si brillante fue la actuación de Megías, no menos espectacular resultó la de Pablo Molina, encargado de disputar una de las semifinales del Campeonato de Andalucía.
El boxeador granadino sorprendió a quienes están acostumbrados a verlo trabajar desde la distancia y con un planteamiento más conservador. Esta vez salió decidido a tomar la iniciativa desde el primer segundo, presionando constantemente a su rival y marcando el ritmo del combate.
Molina desplegó un boxeo ofensivo de gran nivel, combinando golpes al cuerpo y a la cabeza, entrando y saliendo con velocidad y conectando con claridad durante los tres asaltos. Su dominio fue tan evidente que el rival pasó buena parte del combate intentando sobrevivir a la presión constante que ejercía el púgil del VS Boxing.
Los cambios de ritmo, las fintas, los desplazamientos y la variedad ofensiva mostrada por Molina hicieron que muchos aficionados y técnicos presentes coincidieran en señalar que su nivel actual le convierte en un serio candidato a aspirar a cotas mayores dentro del boxeo nacional.
Barrera gana, pero deja dudas
La nota menos brillante de la noche llegó en el combate profesional que cerró la velada. El cubano Khriszthihan Barrera se impuso al italiano Ignazio Di Bella, logrando la victoria, pero sin ofrecer la actuación que muchos esperaban.
Barrera cuenta con unas condiciones físicas y técnicas excepcionales, motivo por el que existe una gran expectación alrededor de su carrera. Sin embargo, su rendimiento sobre el cuadrilátero no terminó de convencer. Aunque controló gran parte del combate y logró sumar una nueva victoria a su récord, faltó ambición, ritmo y contundencia ante un rival que no parecía estar al nivel del talento que atesora el púgil cubano.
Precisamente por la calidad que ha demostrado en otras ocasiones, las expectativas sobre Barrera son mucho más elevadas. Se trata de un boxeador con potencial para aspirar a objetivos importantes dentro del profesionalismo y actuaciones como la de La Zubia dejan la sensación de que todavía tiene mucho más que ofrecer.
Más allá del combate profesional, la noche dejó una conclusión clara: el futuro del boxeo granadino está en buenas manos. José Megías «Cananeo Jr.» y Pablo Molina fueron los grandes triunfadores de una velada en la que ambos demostraron que están preparados para asumir retos cada vez mayores.


