AEBOX/Vicente Campos/–Heather “The Heat” Hardy, excampeona mundial WBO del peso pluma y una de las boxeadoras estadounidenses más reconocidas de su generación, atraviesa uno de los momentos más complicados de su vida después de sufrir una lesión cerebral traumática que, según explica, ha afectado a su salud, su visión y su capacidad para trabajar con normalidad.
La que fuera campeona mundial se encuentra ahora recaudando fondos para poder hacer frente a sus gastos básicos, incluido el alquiler, mientras concentra sus esfuerzos en recuperar su estabilidad y afrontar las consecuencias de una carrera profesional en la que disputó numerosos combates al más alto nivel.
La campaña puesta en marcha por Hardy tiene como objetivo alcanzar los 100.000 dólares y ya ha superado los 30.000 gracias a más de 200 donaciones.
Una carrera construida a base de sacrificio
Hardy fue una de las protagonistas de una generación que tuvo que luchar para conseguir que el boxeo femenino recibiera el reconocimiento que hoy empieza a disfrutar.
Natural de Brooklyn y madre soltera, construyó su trayectoria profesional prácticamente desde cero, compaginando durante años el boxeo con el trabajo y la crianza de su hija.
En el ring llegó a conquistar el título mundial WBO del peso pluma, además del campeonato internacional del CMB, convirtiéndose en una de las figuras más importantes del boxeo femenino estadounidense durante la pasada década.
Su carrera transcurrió, sin embargo, durante una etapa en la que las boxeadoras todavía tenían enormes dificultades para acceder a las grandes carteleras y conseguir bolsas acordes a su nivel.
Hardy nunca ocultó su disconformidad con esa situación.
Una voz crítica por la igualdad de oportunidades
En diferentes ocasiones, Hardy denunció que las mujeres eran relegadas a los primeros combates de las carteleras y que posteriormente se les exigía generar un interés comercial que difícilmente podían conseguir si no recibían las mismas oportunidades de promoción.
Para la boxeadora, la posición dentro de una cartelera era fundamental para construir una estrella.
Y el tiempo terminó dándole la razón.
El crecimiento del boxeo femenino experimentó un enorme impulso después de que figuras como Amanda Serrano y Katie Taylor comenzaran a protagonizar grandes acontecimientos.
Su histórico enfrentamiento en el Madison Square Garden de Nueva York, en abril de 2022, marcó un antes y un después para la disciplina.
Las principales boxeadoras comenzaron a conseguir grandes bolsas, importantes contratos y protagonismo en eventos que anteriormente parecían reservados exclusivamente a los hombres.
Pero Hardy vivió ese cambio desde una posición especialmente dolorosa: cuando la nueva era comenzaba a despegar, su carrera ya se encontraba cerca del final.
Su último combate fue ante Amanda Serrano
En agosto de 2023, Hardy recibió una última oportunidad para competir por la gloria mundial.
Enfrente tuvo precisamente a Amanda Serrano, entonces campeona indiscutida del peso pluma.
Aquel combate terminó convirtiéndose en la última aparición profesional de Hardy, cerrando una trayectoria marcada por el sacrificio y por su lucha constante por conseguir un espacio para las mujeres dentro del boxeo.
Ahora, varios años después de aquella pelea, la estadounidense afronta las consecuencias de su larga carrera.
“Lo di todo por el boxeo”, explica Hardy al hablar de su situación actual.
La excampeona asegura que los golpes acumulados durante años terminaron provocándole una lesión cerebral traumática que ha tenido consecuencias importantes en su vida cotidiana.
“La pelea más dura de mi vida”
Hardy reconoce que actualmente se encuentra ante un desafío muy diferente a cualquiera de los que afrontó dentro del cuadrilátero.
Su lesión ha afectado a su visión y a su capacidad para mantener un trabajo estable, dificultando que pueda cubrir por sí misma sus necesidades básicas.
Por ese motivo ha recurrido al apoyo de la comunidad boxística y de todas aquellas personas que siguieron su carrera.
La recaudación tiene como objetivo ayudarla a cubrir el alquiler y otros gastos diarios mientras se centra en su salud.
“Si mis combates alguna vez te inspiraron, si celebraste mis campeonatos o si alguna vez lo diste todo por un trabajo hasta el punto de que afectó a tu salud, te pido que consideres ayudarme y compartir esta campaña”, ha señalado.
El boxeo femenino también recuerda su legado
Las muestras de apoyo no han tardado en llegar.
Entre quienes han querido destacar la figura de Hardy se encuentra Sue Fox, fundadora del Salón de la Fama Internacional del Boxeo Femenino y de la Women’s Boxing Archive Network, quien recordó especialmente el compromiso de la excampeona con el desarrollo y la conservación de la historia del boxeo femenino.
Hardy no fue únicamente una campeona dentro del ring. También fue una de las voces que reclamaron durante años mayores oportunidades para las boxeadoras.
Su carrera ayudó a conectar dos épocas muy diferentes: aquella en la que las mujeres tenían enormes dificultades para acceder a los grandes escenarios y la actual, en la que las principales estrellas femeninas pueden llenar grandes recintos y generar importantes ingresos.
Paradójicamente, ese cambio llegó demasiado tarde para que Hardy pudiera disfrutar plenamente de sus beneficios.
Hoy, aquella boxeadora que durante tantos años tuvo que pelear por hacerse un hueco en el deporte afronta una batalla completamente diferente.
Heather Hardy ya no tiene una rival delante ni una campana que marque el inicio de un nuevo asalto. Su pelea ahora es por recuperar su salud, su estabilidad y poder afrontar con dignidad esta nueva etapa de su vida.
Y para ella, como tantas veces dentro del ring, el apoyo de la comunidad puede volver a marcar la diferencia.


