AEBOX/Vicente Campos/–La Arena Kingdom de Riad, Arabia Saudita, fue testigo de una actuación explosiva de Joseph Parker (36-3, 24 KOs), quien defendió su título interino de peso pesado WBO con un fulminante nocaut en el segundo asalto ante Martin Bakole (21-2, 16 KOs) este 22 de febrero de 2025. El combate, parte de la velada «The Last Crescendo», terminó de manera abrupta y desordenada, dejando claro que Parker está en el mejor momento de su carrera.
Una Pelea Breve pero Intensa
Desde el primer campanazo, Parker, con un físico más definido y pesando 267 libras, impuso su velocidad de manos frente a un Bakole visiblemente más pesado, marcando 310 libras tras un pesaje privado. Durante el primer asalto, el neozelandés controló el ritmo, usando su agilidad para superar al corpulento congoleño. Sin embargo, en los últimos 10 segundos, Bakole sorprendió con una ráfaga de golpes que conectaron a Parker, obligándolo a retroceder momentáneamente y dando un atisbo de esperanza a su esquina.
El segundo asalto cambió todo. Parker, de 33 años, encontró su oportunidad y lanzó una derecha devastadora que envió a Bakole a la lona, con las piernas visiblemente inestables. Aunque el púgil de 31 años logró ponerse en pie, su equipo, consciente de su estado, decidió arrojar la toalla para evitar más castigo. El árbitro detuvo la pelea de inmediato, sellando la segunda victoria consecutiva por nocaut de Parker y un final caótico para un combate que apenas comenzaba a calentarse.
Bakole, quien reemplazó a Daniel Dubois con solo 48 horas de aviso tras la retirada del británico por enfermedad, llegó a Riad desde el Congo en un esfuerzo heroico pero insuficiente. Su peso, casi 30 libras más que en su victoria sobre Jared Anderson en 2024, reflejó la falta de preparación específica para este reto. Parker, por su parte, aprovechó al máximo las circunstancias, demostrando que su racha de cinco victorias consecutivas —incluyendo triunfos sobre Wilder y Zhang— no es casualidad.
Esta victoria reafirma a Parker como el retador obligatorio de Oleksandr Usyk y lo consolida como una fuerza dominante en la división de los pesados. Sin embargo, el abrupto desenlace dejó a algunos aficionados con ganas de más, preguntándose cómo habría sido el duelo con un Bakole en mejores condiciones. Para el congoleño, esta derrota rompe su momentum, pero su valentía al subir al ring en tales circunstancias merece reconocimiento.


