Charlo regresa con autoridad: detiene a LaManna en seis asaltos y apunta alto en el peso supermediano

AEBOX/Gonzalo Campos.

Después de más de tres años fuera del ring, las dudas eran inevitables. ¿Seguiría siendo el mismo Jermall Charlo que dominó el peso medio? ¿Qué quedaba del invicto tejano tras sus problemas personales y su larga inactividad? La respuesta llegó en forma de tres caídas, dominio absoluto y un mensaje claro: Charlo ha vuelto, y quiere hacerlo en lo más alto.

La víctima de su retorno fue el voluntarioso Thomas “Cornflake” LaManna, un púgil de recorrido que aceptó el reto con valentía, pero que desde el inicio pareció sobrepasado por el talento, el físico y la precisión de un Charlo que no había perdido ni el filo ni la confianza.

Charlo (34-0, 23 KOs) controló el centro del ring desde el primer asalto, afilando su jab como un cirujano prepara su bisturí. En el tercero, conectó una derecha cruzada que explotó sobre el rostro de LaManna (39-6-1, 18 KOs), enviándolo a la lona. Fue el principio del fin.

En el cuarto, repitió la dosis, aunque el árbitro en primera instancia no consideró la caída como tal. Una revisión posterior validó el golpe. El castigo siguió acumulándose, y en el quinto round, otro derechazo limpio volvió a derribar a LaManna, quien se incorporó tambaleante.

Ya no era cuestión de si el combate terminaría, sino cuándo. El médico del ring no quiso arriesgar la integridad del retador, y detuvo el pleito antes de que sonara la campana del sexto asalto. TKO oficial a los 0:01 del sexto asalto.

Un retorno emocional

Al final del combate, un emocionado Charlo agradeció a su equipo, a los fanáticos y a quienes no lo abandonaron durante sus años fuera del cuadrilátero.

“Este es solo el comienzo de mi nueva etapa. He pasado por cosas que muchos no entienden, pero estoy de regreso y más fuerte. Vengo por los mejores.”

El regreso de Charlo no solo responde a las expectativas deportivas, también reabre la conversación sobre su futuro en las 168 libras. Con Canelo Álvarez, David Benavídez y David Morrell en el horizonte, el tejano vuelve a ser parte del mapa de las grandes noches.

¿Y ahora qué?

Aunque LaManna fue un rival sin el pedigrí de los grandes nombres, el rendimiento de Charlo fue más que convincente. La combinación de potencia, control del ritmo y limpieza técnica bastó para recordarle al mundo del boxeo que su nombre no debe ser descartado en la élite del peso supermediano.

Jermall ha vuelto. Y parece que no ha venido solo a participar. Ha venido a dominar.

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