AEBOX/Vicente Campos/–Los Campeonatos Mundiales de Boxeo de Liverpool 2025, que se celebrarán del 4 al 14 de septiembre, no solo supondrán una cita clave en el calendario deportivo internacional, sino que también marcarán un punto de inflexión en la historia del boxeo amateur. La organización del evento estará a cargo de World Boxing, la nueva federación internacional reconocida por el Comité Olímpico Internacional (COI), que debutará en un gran torneo con una medida que ya ha generado un intenso debate: la obligatoriedad de test de género para todas las boxeadoras mayores de 18 años.
Una medida pionera y controvertida
Los controles consistirán en pruebas genéticas destinadas a certificar el sexo biológico de las competidoras, una condición indispensable para poder participar en Liverpool. Se trata de la primera federación internacional de gran escala que introduce este tipo de exigencia, que World Boxing justifica como una medida de seguridad y equidad en un deporte de contacto.
Sin embargo, la decisión no está exenta de polémica. Colectivos de atletas, expertos en derechos humanos y organizaciones deportivas han señalado que esta normativa puede resultar invasiva, estigmatizante y discriminatoria, especialmente para mujeres intersexuales o transgénero.
El precedente: Khelif y Lin Yu Ting
El detonante de esta medida se encuentra en los recientes Juegos Olímpicos de París 2024, donde la argelina Imane Khelif y la taiwanesa Lin Yu Ting se proclamaron campeonas olímpicas en sus respectivas categorías tras haber sido previamente descalificadas en los Mundiales de La India 2023 por cuestiones relacionadas con su elegibilidad de género.
Aquellos episodios desataron una fuerte controversia mediática y deportiva, al punto de que World Boxing ha querido actuar de manera preventiva en Liverpool 2025 para evitar nuevos conflictos de legitimidad en los resultados.
Un Mundial decisivo para el futuro del boxeo
Más allá de la polémica, Liverpool 2025 será una cita determinante para consolidar el liderazgo de World Boxing como nuevo organismo rector del boxeo olímpico, después de que el COI retirara el reconocimiento a la IBA.
El rendimiento de las selecciones, pero también la gestión de este nuevo reglamento, estarán bajo el escrutinio internacional. Para España, se presenta como una oportunidad única de reafirmar el papel de sus boxeadoras en la élite mundial, en medio de un campeonato que promete ser tan histórico en lo deportivo como en lo institucional.


